|

¡No más estimulantes, somníferos ni antidepresivos!
La alegría es la armonía profunda de cuerpo-mente y espíritu.
¡La alegría es la respuesta verdadera!
La Felicidad es aquello que todos buscamos, que anhelamos, aquello por lo que luchamos, aún aquello que tratamos de comprar.
La dicha es aquello que somos.
Hemos perdido el contacto con nuestras fuentes internas de dicha.
Es importante saber que el placer no proviene de las cosas que nos rodean, ni se deriva de ningún objeto exterior. El placer está dentro de nosotros, es parte de nuestro corazón, de nuestra alma.
“La salud del alma es la raíz de la salud
del cuerpo y de la mente”
Srila Prabhupada
¿Tienes la sincera intención de vivir dichoso?
Descubre al enemigo de tu felicidad y disfruta de las posibilidades infinitas que la vida te brinda en cada momento.

La dependencia de un singular objeto o comportamiento nos lleva hacia la adicción. Así, en este mundo de millones de objetos y de nombres, nos convertimos en adictos a la adicción. ¿Por qué?
Porque la adicción representa una búsqueda de la plenitud, de la alegría, en áreas en donde no las podemos encontrar.
La adicción es una característica de la vida actual. A más de la “tradicional” adicción a las drogas, cigarrillo y alcohol, existen nuevos comportamientos adictivos en la sociedad moderna: Adicción a la televisión, sexo, compras, cirugías, fármacos, enfermedades, comida, trabajo, relaciones autodestructivas, entre muchas otras…
Como hemos dicho, la adicción es la búsqueda de sustitutos que adormecen la necesidad de lo verdadero.
Lo verdadero es lo que somos: ¡EXTASIS!
Necesitamos del éxtasis, de una sustancia que transforme nuestra realidad cotidiana, nuestra vida diaria a veces insoportable y despojada de todo placer y alimento espiritual.
El fervor por el bienestar del cuerpo nos ha apartado de la posibilidad de experimentar gozo verdadero, nos aleja de nuestra fuente interna de dicha.
La ausencia de alegría en nuestras vidas es la causa fundamental de la adicción.
Por lo tanto, para poder renunciar a la sensación que un hábito destructivo nos aporta, es necesario experimentar el verdadero placer.
“La verdadera cura para una adicción de cualquier clase, es el descubrimiento de una espiritualidad interior, sentida en profundidad y vivida con pasión”
William James
La OIDA-terapia nos contacta con nuestro poder de sanación, con nuestro espacio de fe, para experimentar el éxtasis genuino de nuestro Ser.
Esta visión es una real esperanza para reducir o eliminar definitivamente la esclavitud de la adicción.
Para conocer en profundidad la situación de una persona, es básico conocer su naturaleza mental, emocional y su estado espiritual, más allá de sus rasgos fisiológicos como peso, altura, presión arterial, detalles genéticos, etc.
El Ayurveda es el sistema más antiguo del mundo para conservar la salud, prevenir y eliminar enfermedades y tratar problemas como las adicciones o dependencias hacia cualquier tipo de hábito autodestructivo.
El Ayurveda contempla el ser humano como un ser integral. Su estado emocional, mental y espiritual está íntimamente ligado con su realidad física, por lo tanto, consideramos fundamental analizar la idea o el deseo que subyace en la conducta errónea de una persona y que constituye la base de su adicción y de su sufrimiento.
Los tratamientos basados en prescripciones de fármacos desvían la atención de los reales requerimientos de la persona. En contraparte, la característica más fuerte del Ayurveda es la flexibilidad, la atención a las circunstancias únicas e individuales, lo que nos permite en forma muy sencilla conocer la naturaleza particular de nuestro cuerpo, mente, emociones y necesidades.

“El primer paso para conocer la dicha, es sencillamente conocernos a nosotros mismos”
Pasos y Herramientas de nuestra Terapia:
¡La Plenitud es accesible a todos!
No importa en qué circunstancias te encuentres ahora,
ni en dónde hayas estado en el pasado,
¡ ÉSTE es el momento preciso para empezar
a transformar tu vida!
Próximo Boletín: Descubre tu tipo de Mente, cuerpo y Emociones
¡Contáctanos!
email:casa@casadelasabiduria.org
Subscríbete al Boletín de CASA